La importancia del color en el ambiente laboral.
12 de Enero de 2018

Para nadie es desconocido el hecho de que el color influye en el comportamiento humano; sin embargo, pocos son conscientes de su importancia en la productividad y en el ambiente laboral, eso es algo que sólo los líderes conocen y que aprenden a usar a su favor.

Si se quieren lograr ciertos objetivos en el trabajo, es importante que los gerentes sepan esta información, pero también porque los colores contribuyen a crear un mejor ambiente: basta recordar que las personas pasan por lo menos 8 horas diarias en su lugar de trabajo, y que además vivimos en un mundo sobresaturado de estímulos a toda hora, por lo que es importante hacer lo más agradable posible el entorno en el que nos desenvolvemos.

A continuación te diremos qué sensaciones provocan ciertos colores y cómo puedes aprovecharlos:

 

Verde = creatividad

Este color estimula el pensamiento creativo y una forma de pensar más tolerante. Así mismo, se asocia con la naturaleza, con la sinceridad, con la frescura, con lo nuevo y con la regeneración. Si quieres estimular la creatividad en tu equipo de trabajo, pinta las paredes de verde, pues no causa fatiga visual, o coloca algunas plantas por la oficina; por otro lado, si quieres salir triunfador en una negociación, considera vestirte de verde.

 

Rojo = impulsividad

Es bien sabido que el rojo es sinónimo de pasión y de reacciones contundentes y rápidas, es decir, reduce el pensamiento analítico; además, hace que cueste más trabajo concentrarse en una sola tarea. Usa este color con inteligencia, pues puede ayudarte a convencer rápidamente a una persona, pero también puede alentar las discusiones. Por otro lado, es ideal para trabajos que requieren esfuerzo físico porque transmite energía.

 

Blanco = elegancia

El blanco es un color que combina con todo y transmite sentimientos positivos como limpieza, paz, modernidad, pulcritud y claridad; pero cuidado: también puede tornarse aburrido, monótono y sin gracia. Hay que saberlo combinar para transmitir mensajes contundentes y veraces. Si quieres estimular la mente de tu interlocutor y obtener su atención, vístete de blanco, pues eso evitará que se distraiga con otros estímulos visuales.

 

Azul = tranquilidad

Muchos dicen que su color favorito es el azul, y eso podría deberse en parte a que transmite tranquilidad, paz, sinceridad y profesionalismo. Así mismo, si el cielo es azul, es sinónimo de bienestar (en contraste con un cielo gris que anuncia lluvia o caos, por ejemplo). Pintar un área común de este color es una buena idea para fomentar la relajación de tus colaboradores, porque tanto él como el verde se asocian a los exteriores y a la naturaleza.

 

Amarillo = felicidad

Este color es contrastante en términos del gusto de la gente: hay quien lo prefiere entre todos los demás y hay quien lo evita todo el tiempo. Para algunos es sinónimo de vida, de alegría, de imaginación y de optimismo, aumenta la autoestima; mientras que para otros puede ser demasiado vistoso. Usa su energía para reforzar alguna idea o concepto que quieras transmitir. Si lo usaras para algún área de tu oficina o para vestirlo, balancéalo con un azul claro o con gris.

 

Naranja = calidad

Si bien este color también suele asociarse con la tranquilidad, como el azul, generalmente tiene que ver con la calidad y la confianza. Varias marcas han adoptado este color dándoles excelentes resultados, por ejemplo, el supermercado mexicano que tiene un pelícano como mascota, la tienda de artículos de ferretería, jardinería y hogar, o el Metro de la Ciudad de México, que está pintado de naranja. Úsalo para transmitir confianza a tus clientes y colaboradores.

 

Rosa = paz

El rosa tiene atributos femeninos, como la pasividad, pero no forzosamente se debe quedar en este cliché: también transmite seguridad y suele tranquilizar a las personas.

Si bien el rojo puede alterar al individuo, el rosa provoca el efecto contrario. Usa este color en salas de juntas para que las pláticas siempre estén en el tono correcto y no se tornen agresivas.

Tips para aprovechar la psicología del color en el trabajo:

  1. No es descabellado cambiar el color de algunas paredes de tu oficina más o menos a menudo. Ello evitará la rutina y te transmitirá diferentes sensaciones dependiendo de tus objetivos.
  2. El color de una pared cambia la forma en que las personas perciben la temperatura. Los colores cálidos (por ejemplo, amarillo, rojo y naranja) dan la sensación de que hace calor, mientras que los colores fríos (morado, verde, azul) provocan lo contrario. Ten en cuenta esto cuando instales clima artificial en la oficina.
  3. Cuida que los sitios de trabajo directo estén pintados de colores neutros, ya que los colores demasiado vistosos, como el rojo, podrían provocar estrés y fatiga ocular entre tus colaboradores.
  4. En general, un espacio de trabajo con colores neutros (blancos, grises…) es una opción agradable para todos, pero no olvides ponerle color a los detalles: respaldos, cuadros, alfombras… Así, evitas la monotonía y equilibras un ambiente que podría parecer monótono en primera instancia.
  5. Si no cuentas con ventanas o los techos de tu oficina son muy bajos, prefiere tonos pastel para iluminar todo y evitar la claustrofobia.
  6. Cuidado con el contraste: si combinas colores fuertes y similares entre sí, como negro y púrpura, puedes causarte saturación visual.  Mejor equilibra colores fuertes con tonos más suaves.

Recuerda que Dickies cuenta en su catálogo con varias opciones de color para tus prendas. No olvides elegir los adecuados para cumplir mejor con tus tareas diarias.