Qué lugar ocupa el pantalón de mezclilla en la historia de la ropa de trabajo

La evolución de la ropa de trabajo está marcada por la necesidad. Necesidad de ofrecer seguridad a los trabajadores, de resistir largas jornadas en ambientes a veces difíciles y de brindar comodidad para que quienes la usen puedan sentirse cómodos. En algunos casos la ropa de trabajo ha dado el salto al mundo de la moda, pero su centro siguen siendo los trabajadores.

El pantalón de mezclilla es un buen ejemplo de esto, se trata de una prenda que revolucionó la industria textil. Su origen se remonta a la Francia del siglo XII como pantalones de tela de cobalto para soldados; muchos siglos después fueron adaptados en Estados Unidos durante la “fiebre del oro” como consecuencia de la necesidad de tener ropa de uso rudo que también contara con bolsillos.

A partir de ese momento, el pantalón de mezclilla se convirtió en una pieza esencial para trabajadores. Dickies, en su búsqueda de ofrecer ropa de la más alta calidad para ambientes laborales, naturalmente desarrolló su propio modelo de este estilo: el LD200.

El concepto detrás del LD200 es combinar la resistencia propia de los pantalones de mezclilla con comodidad y estilo. Cuenta con una doble rodilla compuesta por dos páneles ideales para trabajos rudos, además los pantalones están diseñados para lavanderías industriales, testamento de su durabilidad.

El LD200 está pensado para durar años, no solamente por sus características resistentes sino porque la comodidad de sus bolsillos frontales profundos o su corte relajado pierna recta lo hacen una prenda que los trabajadores querrán usar durante mucho tiempo.

Los pantalones de mezclilla han estado con nosotros de una forma u otra por siglos y no se irán de nuestros guardarropas en ningún futuro cercano. ¿Tú ya tienes los tuyos?