Romper límites no es fácil, pero la recompensa es grandiosa

Una cosa es segura: lograr objetivos, alcanzar metas y materializar sueños, no es algo que se logre de la noche a la mañana. Muestra de ello es la historia de Miguel Monge, un hombre que desde hace 25 años ha dedicado su vida a la fabricación de muebles de metal. Un trabajo que aunque es muy pesado, representa para él un modo de vida.

Hace 15 años Miguel decidió salir de la empresa en la que trabajaba e iniciar su propio negocio. Entonces solo eran él en la parte operativa y su esposa en la contabilidad; dos personas que soñaron en grande mirando hacia un mismo objetivo: formar su propia empresa. 

Desde entonces Miguel ha trabajado día con día para consolidar y hacer crecer su taller, que actualmente está conformado por un equipo de 10 personas, y aunque cada uno tiene un rol específico, él conoce perfectamente los procesos que deben cumplirse para tener como resultado final, muebles de excelente calidad.

“Iniciamos este sueño con mucho entusiasmo, y hoy, ver hasta dónde hemos llegado y ver los resultados del esfuerzo, es muy gratificante”.

Reconocido por fabricar muebles de gran calidad y perfectamente detallados, el taller de Miguel se difundió de boca en boca logrando llamar la atención de importantes empresas que decidieron dar su voto de confianza. 

“Como fabricante siempre debes crear productos innovadores que cubran todas las necesidades de los clientes, que son muy exigentes”.

En el taller hay soldadores, pintores, maquiladores… Como cabeza de grupo, para Miguel es muy importante saber elegir a las personas que integran el equipo de trabajo, ya que cada una de las actividades que ahí se realizan, requieren habilidades específicas.

   

Hoy en día Miguel ha logrado posicionar su taller como un fabricante de muebles de display que ofrecen gran calidad y diseños que se adaptan a las necesidades de sus exigentes clientes.

Su historia nos inspira porque nos demuestra cómo el espíritu de superación y la pasión por lo que hace, lo ha llevado a romper y superar sus propios límites para lograr sus sueños.

Porque los valores de Dickies existen dentro y fuera del lugar de trabajo, queremos seguir siendo parte de lo que te mueve, y como dice Miguel: “las cosas hechas con pasión, siempre van a ser muy muy hermosas”.

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