Moda en la oficina: la nueva regla es romper las reglas
29 de Septiembre de 2017

Los llamados “baby boomers”, es decir, aquellas personas que hoy tienen entre 50 y 68 años aproximadamente, crecieron y trabajaron con reglas muy estrictas en cuanto a moda se refiere. Básicamente, ellos todavía creían en la famosa “regla” de “como te ven, te tratan”. Así, según ellos, los tatuajes estaban prohibidos porque “te pueden hacer pasar por un delincuente”, los hombres debían usar estrictamente camisa y corbata en el trabajo, y las mujeres debían ser lo más recatadas posibles, y entre más se pudieran vestir como los hombres en la oficina, mejor. Es decir, con mucha sobriedad, lo cual era sinónimo de éxito profesional.

Sin embargo, la “generación X” (gente que hoy tiene entre 36 y 49 años, aproximadamente) empezó a romper con esas reglas, gracias en gran parte a la popularidad que los jeans alcanzaron por los medios de comunicación masiva. Por eso, empezó a verse con más normalidad que la gente fuera a trabajar con mezclilla, sobre todo aquellos que laboraban en las fábricas. El “casual friday” había nacido y los estereotipos comenzaron a derrumbarse.

Pero lo de hoy, como sabemos, son los “millennials” (gente entre 18 y 35 años, apróx.) y con ellos las reglas de la moda en la oficina se relajaron aún más. Sin embargo, es un error decir que “ya no hay reglas”, porque sí las hay, sólo que se han modificado gracias a los nuevos entornos laborales, a los nuevos negocios y a la nueva educación.

Por ejemplo, vivimos en un mundo invadido de startups, empresas que nacieron en la informalidad de un garaje, en la sala de sus fundadores o en los dormitorios escolares, lugares donde las reglas de vestimenta son muy relajadas, pues se privilegia la comodidad sobre la formalidad, y ésta no se considera ya un ingrediente para el éxito.

Esta tendencia salió de los garajes y llegó a los grandes corporativos, donde ahora tienen su sede estas marcas que empezaron desde cero y hoy valen miles de millones de dólares.

Entonces, ¿cuál es el secreto de los millennials para estar bien vestidos no importando la ocasión? La fórmula, dicen muchos, es saber combinar prendas casuales con formales. Por ejemplo:

Para mujeres:
No ocultes tu feminidad, se vale usar ropa más colorida con detalles que no sean extremadamente llamativos.
Las sandalias discretas no se ven mal en el trabajo.
Las blusas tipo oxford (con manga larga o corta) combinan muy bien con jeans o con pantalones de trabajo.

 

Para hombres:
Deja atrás las corbatas y los sacos, pero nunca está de más tener unos en tu closet para situaciones más formales.
Los sacos pueden combinarse con camisas sport y jeans para darte un look más profesional y “smart”, pero sin perder la frescura.
Para verte más formal, combina tus jeans con tus camisas de trabajo o tipo oxford.
Los pantalones de gabardina o khaki son una estupenda alternativa a los jeans.

Ahora ya lo sabes. Consulta más opciones para vestirte en la oficina o en el taller, aquí.